La Historia deberá tomar en cuenta a los pueblos de América.
Ernesto Che Guevara.


Primera de las dos intervenciones en la IX sesión de la Asamblea General de la ONU
Diciembre 11 de 1964


El señor Secretario General de las Naciones Unidas, U Thant, comprendió nuestras razones. Sin duda los Estados Unidos querían atribuirse una nueva prerrogativa arbitraria e ilegal: aquella de violar el espacio aéreo de cualquier pequeño país. Así el cielo de nuestra patria continúa siendo surcado por aviones U2 y de otros tipos de apariencia espía que, en la más absoluta impunidad, navegan en nuestro espacio aéreo. Hemos dado todos los pasos necesarios a fin de terminar las violaciones aéreas, así como las provocaciones que los marines yanquis realizan contra nuestros puestos de vigilancia en la zona de Guantánamo, los vuelos rasantes de aviones sobre nuestras embarcaciones y sobre naves de otras nacionalidades en aguas internacionales, los ataques piratas contra naves de diversas banderas e infiltraciones de espías, de saboteadores y de armas en nuestra isla. Nosotros deseamos construir el socialismo; nos hemos identificado con los colores que luchan abiertamente por la paz; hemos declarado pertenecer al grupo de países no alineados, no obstante somos marxistas-leninistas porque los no alineados, como nosotros, luchan contra el imperialismo. Queremos la paz, queremos construir una vida mejor para nuestro pueblo y , por ello, hacemos de todo para evitar caer en la trampa de las provocaciones armadas por los yanquis. Pero conocemos la mentalidad de los gobernantes americanos; quieren hacernos pagar a un precio caro esta paz. Y nosotros respondemos que este precio no puede sobrepasar los límites de la dignidad.

Y Cuba reafirma, una vez más, su derecho de tener sobre su territorio las armas que, considere oportuno tener y su oposición a reconocer el derecho de cualquier otra potencia, por grande que sea, a violar nuestro suelo, nuestras aguas territoriales o nuestro espacio aéreo. Si en cualquiera asamblea Cuba suscribe acuerdos colectivos, los respetará fielmente; pero hasta que esto no suceda, conserva plenamente todos sus derechos, como cualquier otra nación.

De frente a los pretextos del imperialismo nuestro Primer Ministro proclamó los cinco puntos necesarios para garantizar una paz sólida en el Caribe. Son:

Primero: Fin del bloqueo económico y de todas las medidas de presión comercial y económica que los Estados Unidos aplican en todas las partes del mundo contra nuestro país.

Segundo: Fin de todas las actividades subversivas, lanzamiento o desembarco de armas y explosivos por aire o mar, organización de invasiones de mercenarios, infiltración de espías y de saboteadores, todas las acciones que sean efectuadas desde territorio de los Estados Unidos y de algunos países cómplices.

Tercero: Fin de los ataques piratas que se realizan desde las bases existentes en los Estados Unidos y Puerto Rico.

Cuarto: Fin de todas las violaciones a nuestro espacio aéreo y naval de parte de los aviones y embarcaciones de guerra norteamericanos.

Quinto: Retiro de la Base Naval de Guantánamo y restitución del territorio cubano ocupado por los Estados Unidos.

Ninguna de estas elementales exigencias ha sido satisfecha, y de la Base Naval de Guantánamo continúan las acciones de provocaciones contra nuestras fuerzas. Dicha Base ha sido transformada en una cueva de malhechores y en una catapulta para la introducción en nuestro territorio. Aburriríamos a esta Asamblea si hiciéramos una relación por lo menos aproximada de la cantidad de provocaciones de todo tipo. Baste decir que su número, comprendiendo los primeros días de este mes de diciembre, ha sido de 1323, solamente en 1964. La lista comprende provocaciones menores, como la violación de la línea de confines, lanzamiento de objetos desde el territorio controlado por los norteamericanos; actos de exhibicionismo sexual por parte de los norteamericanos de ambos sexos; insultos verbales. Hay de carácter más grave, como disparar con armas de pequeño calibre, manejo de armas dirigiendo la mira a nuestro territorio y ofensas a nuestro símbolos nacionales. Gravísimas provocaciones: superar la línea de demarcación, con incendio de instalaciones del lado cubano y disparos con fusiles, acto que se repitió 78 veces en el transcurso del año, con el doloroso balance de la muerte del soldado Ramón López Peña por los disparos provenientes de los puestos norteamericanos situados a 3,5 kilómetros de la costa norte - oeste. Esta gravísima provocación fue realizada a las 19:07 del día 19 de julio de 1964, y el Primer Ministro de nuestro Gobierno dijo públicamente, el 26 de julio, que si el hecho se repite sería ordenado a nuestras tropas de responder la agresión. Al mismo tiempo se da la orden de retirar las líneas avanzadas de las fuerzas cubanas sobre posiciones más lejanas de la línea de demarcación y de construir alojamientos adecuados. 1323 provocaciones en 340 días son casi 4 por día. Solamente un ejército bien disciplinado y con la moral del nuestro puede resistir tal suma de actos hostiles sin perder la cabeza.

Cuarenta y siete países reunidos en la Segunda Conferencia de Jefes de Estado o de Gobierno de los Países No Alineados, en el Cairo, decidieron, unánimemente:

"La Conferencia, dándose cuenta con preocupación que las bases militares extranjeras representa, en la práctica, un medio de ejercitar presiones sobre las naciones, y para obstaculizar su emancipación y su desarrollo, según sus concesiones ideológicas, políticas, económicas y culturales, declara apoyar sin reservas a los países que buscan obtener la supresión de las bases instaladas en su territorio y demanda a todos los estados la inmediata evacuación de las tropas y de las bases que tengan en otros países.

La Conferencia sostiene que el mantenimiento por parte de los Estados Unidos de América de una base militar en Guantánamo (Cuba), contra la voluntad del gobierno y pueblo cubanos y contra las disposiciones de la Declaración de la Conferencia de Belgrado, constituye una violación a la soberanía y a la integridad territorial de Cuba.

La Conferencia, considerando que el gobierno de Cuba se declara dispuesto a resolver su controversia con el gobierno de Estados Unidos de América acerca de la base de Guantánamo sobre bases de igualdad, pide vivamente al Gobierno de los Estados Unidos entablar negociaciones con el Gobierno cubano a fin de evacuar esta base."

El Che en la portada de la revista Timegobierno de los Estados Unidos no ha dado respuesta alguna a aquella instancia de la Conferencia de El Cairo y pretende mantener ocupado indefinidamente por la fuerza un pedazo de nuestro territorio, a partir del cual realiza agresiones como aquellas expuestas precedentemente.

La Organización de Estados Americanos, que los pueblos llaman también "Ministerio de las Colonias Norteamericanas", nos ha condenado "enérgicamente", no obstante nos había ya expulsado de su seno, ordenando a los países miembros de romper las relaciones diplomáticas y comerciales con Cuba. La OEA ha autorizado las agresiones a nuestro país, en todo momento, con cualquier pretexto, violando las tratados internacionales más elementales e ignorando completamente a la ONU. A aquella medida se opusieron con su voto Uruguay, Bolivia, Chile, y México; el gobierno de los Estados Unidos Mexicanos sostiene nula la sanción aún si después fue aprobada. Por ahora no tenemos más relaciones con los países latinoamericanos, a excepción de aquel estado, y podemos sostener que se trata de la realización de una de las fases precedentes a la intervención directa por parte del imperialismo.

Queremos aclarar, una vez más, que nuestra preocupación por América Latina está inspirada por los legados que nos unen: la lengua que hablamos, la cultura que alimentamos, el patrón que tuvimos en común. Que no estamos inspirados por ninguna otra razón para desear la liberación de la América Latina del juego colonial norteamericano. Si alguno de estos países latinoamericanos aquí presentes decidiera restablecer sus relaciones con Cuba, estaríamos dispuestos a hacerlo sobre la base de la igualdad y no en base al criterio de que es un regalo a nuestro gobierno el hecho de reconocer a Cuba como un país libre del mundo; porque nuestro reconocimiento lo hemos conquistado con nuestra sangre en los días de la lucha de liberación, lo hemos conquistado en la defensa de nuestras playas durante la invasión yanqui.

A pesar de que rechazamos la voluntad de injerencia en los asuntos internos de otros países, no podemos negar nuestra simpatía hacia los pueblos que luchan por su propia liberación y debemos honrar el empeño de nuestro gobierno y de nuestro pueblo de expresar abiertamente a l mundo entero nuestro apoyo moral y nuestra solidaridad a los pueblos que luchan en cualquier parte del mundo por hacer reales sus derechos de plena soberanía proclamados por la Carta de Naciones Unidas.

Son los Estados Unidos quienes intervienen; lo han hecho desde siempre en América Latina. Cuba conoce esta verdad desde el siglo pasado; pero la conocen también Colombia, Venezuela, Nicaragua y América Central en general, México, Haití y Santo Domingo.

En estos últimos años, además de nuestro pueblo, han provocado agresiones directas a Panamá, donde los marines del Canal dispararon a sangre fría sobre el pueblo inerme; Santo Domingo, cuyas costa fueron violadas por la flota yanqui para evitar la justa cólera popular tras el asesinato de Trujillo; y Colombia, cuya capital fue asaltada tras la rebelión provocada por el asesinato de Gaitán. Intervenciones disimuladas se realizan a través de las misiones militares que participan en la represión interna, organizando las fuerzas destinadas a tal fin en un buen número de países, y también en todos los golpes de estado, llamados "gorilazos", que con tanta frecuencia se van repitiendo en el Continente americano en estos años.

Concretamente, las fuerzas de los Estados Unidos intervienen en la represión de los pueblos de Venezuela, de Colombia y de Guatemala, que luchan con las armas por su libertad. En el primero de estos países no son sólo consejeros del ejército y de la policía, sino que dirigen también los genocidios efectuados por aire contra la población campesina en vastas regiones, y las sociedades yanquis instaladas hacen presiones de todo tipo para que la injerencia directa aumente.

Los imperialistas se preparan a reprimir a los pueblos americanos y están formando la internacional del crimen. Los Estados Unidos intervienen en América trayendo como pretexto la defensa de las instituciones libres. Vendrá el día en que esta Asamblea habrá adquirido una mayor madurez y pida al gobierno norteamericano garantizar la vida de las poblaciones negra y latinoamericana que viven en este país, y que es en su mayoría norteamericana por origen o por adopción. ¿ Cómo puede constituirse o definirse guardián de la libertad quien asesina a tus propios hijos y los discrimina todos los días en base al color de la piel, quien deja en libertad a los asesinos de los negros, y más aún los protege, mientras castiga a la población negra que exige el respeto de sus legítimos derechos de libertad ? Sabemos que hoy la Asamblea no está en condiciones de pedir explicaciones sobre estos hechos; pero debe ser absolutamente claro que el gobierno de los Estados Unidos no es guardián de la libertad, sino que diseña la explotación y la opresión contra los pueblos del mundo y contra buena parte de su propio pueblo.

Al lenguaje ambiguo con el cual algunos delegados han presentado el caso de Cuba y de la OEA nosotros respondemos con palabras claras y proclamamos a voz alta que los pueblos de América pedirán cuentas a los gobiernos culpables de su traición... Cuba, señores delegados, libre y soberana, sin cadenas que la liguen a ninguno, sin investimentos extranjeros en su territorio, sin procónsules que orienten su política, puede hablar con la frente alta en esta Asamblea y demostrar la justicia de la frase: "Territorio Libre de América" con la cual ha sido bautizada. Nuestro ejemplo dará sus frutos en el continente, como ya en cierta medida está sucediendo en Guatemala, Colombia y Venezuela. Y si el enemigo no es pequeño tampoco nuestra fuerza es despreciable, ya que los pueblos no están aislados. Como afirma la Segunda Declaración de La Habana: "Ningún pueblo de la América Latina es débil, porque es parte de una familia de doscientos millones de hermanos que sufren las mismas miserias, están animados por los mismos sentimientos, tienen el mismo enemigo, aspiran todos a un mismo destino mejor y gozan de la solidaridad de todos los hombres y mujeres del mundo.

"Esta epopeya que está delante de nosotros la escribirán las masas inflamadas de los indios, de los campesinos sin tierra, de los obreros explotados; la escribirán las masas progresistas, los intelectuales honestos y brillantes que son tan abundantes en nuestras sufridas tierras de América Latina. Lucha de masas y de ideas, epopeya que será llevada a cabo por nuestros pueblos maltratados y despreciados por el imperialismo, nuestros pueblos desconocidos hasta hoy, que ya comienzan a despertar. Se consideraba como una grey impotente y sometida y ya empiezan a sentir temor de esta grey, grey gigante de doscientos millones de latinoamericanos en los cuales el capitalismo monopolístico yanqui ve ya sus verdugos." "La hora de su revancha, la hora que ella misma ha desenvuelto, está indicada con la precisión de un extremo a otro del continente. Ahora esta masa anónima, esta América de color, oscura, taciturna, que canta en todo el continente con la misma tristeza y desengaño; hoy esta masa es aquélla que comienza a entrar definitivamente en su historia, empieza a escribirla con su sangre, comienza a sufrirla y a morir; porque hoy por los campos y por los montes de América, por los precipicios de su tierra, por sus llanos y selvas, entre la soledad o el tráfico de las ciudades, a lo largo de las costas de los grandes océanos y las riveras de los ríos empieza a surgir este mundo rico de corazones ardientes, llenos de deseo de morir por "aquello que es suyo", de conquistar sus derechos retrasados por casi quinientos años por esto o aquello. Ahora sí la historia deberá tomar en consideración a los pobres de América, los explotados y vilipendiados, que han decidido comenzar a escribir ellos mismos, para siempre, la propia historia. Se ven ya, un día tras otro, por las calles, a pie, en marcha sin fin de cientos de kilómetros, para llegar hasta los "olimpios" de los gobernantes y reconquistar sus derechos. Se ven ya, armados de piedras, de bastones, de machetes, por doquier, cada día, ocupar la tierra, emerger las manos en la tierra que les pertenece y defenderla con su vida; se ven con sus pancartas, sus banderas, sus palabras de orden, por las montañas a lo largo de las llanuras. Y esta onda de rencor conmovido, de justicia reclamada, de derecho pisoteado, que comienza a elevarse entre las tierras de América Latina, esta onda no se detendrá. Ella irá creciendo con el pasar de los días; porque formada por más; por las mayorías bajo todos los aspectos, aquellos que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores, hacen andar las ruedas de la historia y que ya despiertan del largo sueño de embrutecimiento al cual han sido sometidos."

"Porque esta gran humanidad ha dicho basta y se ha puesto en marcha. Y su marcha, de gigantes, no se detendrá hasta la conquista de su verdadera independencia por la cual han muerto ya más de una vez inútilmente. Ahora, de cualquier modo, aquellos que mueran, morirán como aquellos de Cuba, aquellos de Playa Girón; morirán por su única, verdadera e irrenunciable independencia."

Todo pues, señores delegados, esta nueva disposición de un Continente, de América, está plasmada y reasumida en el grito que, cada día nuestras masas proclaman como expresión irrefutable de su decisión de lucha, paralizando la mano armada del invasor. Movimiento que cuenta con el apoyo y la comprensión de todos los pueblos del mundo y, sobretodo, del campo socialista, con la Unión Soviética a la cabeza. Este movimiento es: Patria o Muerte.


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Más reciente revisión: Febrero 24, 2002