La furia neoliberal que todo lo privatiza.
Yaotl Àltan


En México, la era de las privatizaciones comenzó en el año de 1982. Llevamos hasta 1999, 17 años de deterioro de la economía nacional, de pérdida de poder adquisitivo, de pérdida de soberanía nacional, crisis tras crisis e impunidad, demostrando así que las privatizaciones, en términos generales, han sido un fracaso pues no han eliminado ni el corporativismo sindical ni la corrupción.

El salario mínimo es de USD$3.3, con lo que no se puede comprar casi nada. Por supuesto que los gobernantes ganan mucho, mucho más que eso.

Como resultado de los compromisos logrados entre el gobierno de México y autoridaddes del Banco Mundial, la furia privatizadora se ha lanzado ahora contra la UNAM. No obstante el mayor fraude en la historia del país, el FOBAPROA, por el cual el pueblo de México tiene que pagar más de USD$ 66 000 000 000 durante las 3 próximas generaciones, ahora la educación gratuita está en la mira de los amos del capital por medio de los tres funcionarios ubicados en la figura adyacente. De izquierda a derecha aparecen: el criminal de guerra Ernesto Zedillo, conocido por su política represiva en Chiapas; el rector de la UNAM, Barnés, quien se opone a la solución del conflicto y Francisco Labastida, ex-gobernador de Sinaloa y ex-Secretario de Gobernación, conocido por sus pésimos resultados contra el narcotráfico y a favor de la represión en Chiapas.

No solo es la industria eléctrica, sino los hospitales públicos, la seguridad social, y ahora, hasta la educación. Todos los logros alcanzados a través de años de sacrificios del pueblo de México se ven hoy amenazados por el "nuevo orden mundial" (que en realidad es el viejo orden mundial). Hijos históricos de las escuelas de Chicago y Oxford y no conformes con el fracaso de 200 años de capitalismo salvaje ven la oportunidad de convertir en mercancía hasta el mínimo servicio al cual el pueblo tiene derecho.

De su lado están los medios de comunicación masiva lanzando campañas de odio contra los luchadores sociales y quienes nos oponemos al uso de la fuerza y del dinero para imponerse sobre la razón. Mintiendo hoy como ayer tratan de cambiar la realidad imperante, fabricando una fábula espuria de la cual se alimentan.

No presentan argumentos, ni alternativas, solo insultos y adjetivos calificativos para la juventud pensante de México. La que se rebela contra la supresión de la educación gratuita. La que se opone a que los jóvenes nuestros sean personal de bajo nivel en empresas transnacionales.

Tenemos que cambiar este sistema donde los pobres financian a los ricos, por medio del estudio, del trabajo, de la concientización, de la crítica constante para evitar caer en las trampas mentales de los amos del dinero.

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Más reciente revisión: Mayo 18, 2002